Auditoría técnica
Cómo ve Google tu web de verdad: velocidad, estructura de URLs, datos estructurados, contenidos duplicados, errores de indexación. Es la base sin la cual lo demás no rinde.
Hay una diferencia enorme entre interrumpir a alguien con un anuncio y aparecer en el momento exacto en que busca lo que vendes. El SEO trabaja sobre el segundo caso. Requiere paciencia, pero el tráfico que llega así no se detiene cuando dejas de pagar.

El SEO no es un interruptor. Es un trabajo en cuatro frentes que avanzan juntos: cuidar solo uno anula los otros tres.
Cómo ve Google tu web de verdad: velocidad, estructura de URLs, datos estructurados, contenidos duplicados, errores de indexación. Es la base sin la cual lo demás no rinde.
Qué palabras usan de verdad tus clientes, con qué volumen y contra cuánta competencia. Muchas veces no son las que crees: las que convierten son más largas y más concretas.
Una página para cada cosa que vendes, escrita para responder a una pregunta concreta. Las páginas genéricas no posicionan en nada porque no responden a nadie.
Ficha de Google Business Profile, coherencia de nombre, dirección y teléfono, reseñas, páginas por zona. Es lo que hace aparecer a una empresa cuando alguien busca a diez kilómetros.
Nuestro sector está lleno de promesas que no se sostienen: «primero en Google en 30 días», «posición garantizada». Nadie puede garantizarlo, porque nadie controla el algoritmo. Quien lo promete no lo sabe, o cuenta con que tú no lo sepas.
Lo que sí garantizamos es método y transparencia: sabes qué hacemos, por qué lo hacemos, y ves los números moverse en un informe que puedes leer sin diccionario.
Una parte creciente de las búsquedas ya no termina en un clic: termina en una respuesta generada, dentro de Google, de ChatGPT o de Perplexity. Para aparecer ahí no basta con posicionar bien: la web tiene que ser legible por una máquina.
En la práctica: datos estructurados limpios, preguntas y respuestas explícitas en las páginas, un archivo llms.txt que describa con claridad la empresa, y rastreadores de IA permitidos en el robots.txt. Lo dejamos montado por defecto, porque dentro de dos años será la mitad del trabajo.
Cada fase tiene un entregable concreto que ves y apruebas antes de seguir.
Los primeros movimientos en dos o tres meses, resultados sólidos entre el sexto y el duodécimo. Depende mucho del punto de partida: un dominio que lleva años funcionando parte por delante de uno creado la semana pasada.
No, y desconfía de quien lo garantice: nadie controla el algoritmo de Google. Lo que garantizamos es el método, el trabajo hecho e informes donde ves exactamente qué se mueve y por qué.
Suele ser el mejor caso. Analizamos lo que hay, qué merece la pena conservar y qué frena. Es frecuente que una web correcta no posicione simplemente porque su estructura no coincide con la forma en que busca la gente.
Hacen dos trabajos distintos. Las campañas traen solicitudes de inmediato y se paran cuando dejas de pagar. El SEO tarda meses en arrancar pero sigue trabajando después. A medio plazo, los dos juntos cuestan menos que la publicidad sola.
Sí. Trabajamos en español, italiano, inglés y alemán, incluido el SEO multiidioma: etiquetas hreflang, versiones por país y contenidos escritos en cada idioma en lugar de traducidos a máquina.
Media hora basta para ver en qué búsquedas ya apareces, cuáles se te escapan y qué haría falta para conseguirlas.
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