Clientes, presupuestos y pedidos
Una sola base actualizada, presupuestos que se rehacen en dos clics cuando cambia una tarifa, pedidos que se convierten en documentos sin volver a teclear.
Se acabaron las hojas de cálculo dispersas y los cuadernos. Un sistema que habla el idioma de tu empresa, que prevé tus excepciones en vez de ignorarlas y que te ahorra horas cada semana. Sin licencia por usuario: el software es tuyo.

Un ERP a medida no intenta hacerlo todo. Cubre bien las áreas donde más tiempo pierdes y deja fuera el resto mientras no haga falta.
Una sola base actualizada, presupuestos que se rehacen en dos clics cuando cambia una tarifa, pedidos que se convierten en documentos sin volver a teclear.
Los movimientos se registran mientras la mercancía se mueve, no se reconstruyen en el inventario. El stock pasa a ser un dato que se mira, no algo que hay que recontar.
En qué punto está ese pedido, quién trabaja en él, cuándo sale. Visible desde la oficina sin bajar al taller a preguntar.
Márgenes por trabajo, avance, desviaciones. Actualizados ahora, no a fin de mes cuando la decisión ya ha pasado.
Porque están pensados para la media de un sector, y ninguna empresa es la media de su sector. Siempre se atascan las mismas cosas: la subcontratación, las devoluciones, el material del cliente, la pieza prestada, el desecho de producción, la variante que solo vosotros gestionáis así.
Cuando el software no sabe tratar esos casos, acaban en un archivo aparte. Desde ese momento el sistema oficial y la realidad toman caminos distintos, y ya nadie se fía de los números.
Un ERP a medida parte exactamente de ahí: de tus excepciones, no de la lista de funciones de un folleto. También por eso empezamos yendo a ver cómo trabajáis en lugar de enseñaros pantallas.
No se paga un sistema entero antes de ver funcionar una parte.
Aquí no existe un precio de catálogo honesto, porque un software de gestión se construye sobre vuestra forma de trabajar. Lo que sí podemos decir antes es el punto de partida y cómo llegamos a la cifra: análisis, presupuesto cerrado, y a partir de ahí no se mueve.
desde 1.500 €por proyecto
IVA incluido · cifra definida tras el análisis y luego fija
Al principio casi siempre sí. A medio plazo la cuenta se invierte, por dos motivos: la licencia por usuario, que sube con cada contratación y cada año, y las personalizaciones, porque un paquete casi nunca hace exactamente lo que necesitas. La comparación honesta se hace a cinco años, no al primero.
Es nuestra forma de trabajar, y también lo que hace que un proyecto se amortice antes. Se empieza por el área que más horas te hace perder a la semana: entra en funcionamiento en pocas semanas y empieza a rendir de inmediato. Después se añade el siguiente módulo.
Es la situación más habitual. Primero miramos qué merece la pena conservar: si la contabilidad funciona pero la producción no, tiene más sentido añadir un módulo que rehacerlo todo.
Donde decidas: en tu servidor o en un alojamiento que gestionamos nosotros. En ambos casos los datos son tuyos y te los llevas cuando quieras, en un formato legible.
No. El software es tuyo: si contratas a cinco personas no llega una licencia más cara.
Sí, es incluso lo que más nos piden. El pedido llega desde la web, el stock se descuenta solo y el documento sale sin que nadie copie nada.
¿Cuántas horas a la semana se van en recuentos, búsquedas y volver a teclear? Media hora basta para estimarlo.
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