Auditoría técnica
Velocidad, indexación, estructura de direcciones, etiquetas, datos estructurados, versión móvil y contenido duplicado. Una web que Google rastrea mal no sube por mucho contenido que se le añada después.
El SEO se vende casi siempre con promesas de primera posición. Nosotros preferimos otra unidad de medida: cuántas solicitudes ha recibido la web este mes y de dónde vienen. Es menos vistoso y es lo único que se convierte en facturación.

Cuatro frentes, en este orden. Invertirlo es la causa de fracaso más frecuente.
Velocidad, indexación, estructura de direcciones, etiquetas, datos estructurados, versión móvil y contenido duplicado. Una web que Google rastrea mal no sube por mucho contenido que se le añada después.
Lo que tus clientes escriben de verdad, con volumen y competencia, mercado por mercado. Es el único paso que impide escribir páginas que nadie busca.
Una página por intención de búsqueda, escrita en español, que responde del todo a la pregunta. Las páginas que responden a medias no posicionan.
Posiciones, tráfico y solicitudes medidos cada mes, más enlaces conseguidos poco a poco desde webs realmente relacionadas con tu sector, no directorios comprados al peso.
Es fácil llegar al primer puesto en una expresión que nadie busca y enseñar la captura en la reunión mensual. De hecho, es el modo de funcionar de buena parte del mercado: se eligen las palabras fáciles, se enseña la curva y se renueva el contrato.
Nosotros empezamos por el final de la cadena. ¿Cuántas solicitudes han llegado desde la búsqueda orgánica, en qué páginas y con qué consultas? Eso obliga a que la medición de conversiones esté bien puesta antes de empezar, algo que casi nunca ocurre: por eso es el primer trabajo, incluso antes de la auditoría.
El corolario es incómodo para nosotros: cuando un trabajo no produce solicitudes, se ve en el informe. Lo preferimos a una curva de posiciones que sube mientras el teléfono no suena.
En Madrid y Barcelona la competencia orgánica es tal que una web nueva tarda entre uno y dos años en asomar en las búsquedas genéricas. En Valencia, Sevilla, Zaragoza, Bilbao, Málaga o Murcia el mismo trabajo da resultados en pocos meses, sencillamente porque hay menos gente haciéndolo bien.
Por eso rara vez empezamos por la ciudad más disputada. Abrimos primero donde hay hueco, lo que genera solicitudes e historial ante Google, y solo después atacamos las búsquedas difíciles con una web que ya se ha ganado su sitio.
A todo esto se suma el perfil de Google Business, que aparece por encima del primer resultado orgánico en cualquier búsqueda con intención local. Descuidarlo es regalar la mitad de los clics antes de empezar.
El SEO necesita tiempo, pero no un año hasta la primera señal.
El método no cambia de una ciudad a otra. Lo que cambia es la competencia y el tejido económico. Valencia tiene página propia; aquí va lo esencial del resto.
El mercado más competido de España: en casi cualquier búsqueda comercial hay diez empresas haciendo SEO en serio. Se entra por búsquedas concretas, nunca por las genéricas con "Madrid" dentro.
Competencia alta y una particularidad útil: buena parte de las búsquedas se hacen en catalán. Trabajar las dos lenguas bien separadas es una ventaja que muchos competidores no aprovechan.
Competencia bastante menor que en Madrid o Barcelona. Lo que allí lleva doce meses, aquí suele conseguirse en cuatro o seis con un trabajo parecido.
Industria, ingeniería y servicios técnicos. Las búsquedas son precisas y en lenguaje de oficio; las páginas genéricas aguantan mal la primera posición.
Logística y agroalimentario, con poca competencia digital real. Un buen trabajo técnico basta a menudo para subir sin necesidad de grandes inversiones en contenidos.
Turismo, servicios y un polo tecnológico en crecimiento, con mucha búsqueda en inglés. Una versión inglesa bien montada abre un mercado que la competencia local suele dejar libre.
Calzado, turismo y construcción, con exportación hacia Europa. La versión en otro idioma rinde con frecuencia más que meses extra sobre la española.
Agroalimentario y exportación hortofrutícola. El comprador está en Alemania, Francia o Reino Unido y busca en su idioma: ahí está el hueco.
Las correcciones técnicas a veces se notan en semanas. Con los contenidos, cuenta entre tres y seis meses en las búsquedas accesibles y entre seis y doce en las más disputadas. Quien promete la primera posición en un mes habla de una expresión que nadie busca.
Una cuota mensual fija, definida según cuántas páginas hay que producir y en qué estado técnico está la web. Por debajo de cierto umbral no se puede producir contenido suficiente para mover nada: lo decimos en la auditoría en lugar de estirar un presupuesto corto durante doce meses.
No siempre. Hay webs técnicamente sanas a las que solo les faltan contenidos, y otras que arrastran defectos que hacen inútil cualquier trabajo editorial. La auditoría responde a esto antes de comprometer nada, y a veces la respuesta es que conviene reconstruir.
No en mercados de enlaces ni en directorios. Los conseguimos publicando contenidos que webs de tu sector tienen motivo para citar, y con acuerdos reales. Es más lento y no se cae con la siguiente actualización de Google.
De forma intracomunitaria normal: recibes una factura sin IVA italiano, con inversión del sujeto pasivo sobre tu NIF-IVA. Para tu gestoría es la misma operación que con cualquier otro proveedor europeo.
Sí. Como agencia SEO España trabajamos en remoto en todo el territorio, con preferencia declarada por las ciudades donde todavía hay hueco: agencia SEO Sevilla, Zaragoza, Bilbao, Murcia, Alicante, Málaga, Valladolid o Vigo dan resultados bastante antes que Madrid o Barcelona con el mismo trabajo. El posicionamiento web en esas plazas sigue estando mucho menos disputado.