Responsable de proyecto
Tu interlocutor único. Conoce tu caso, sabe en qué punto está el trabajo y te responde sin tener que preguntar a otro.
Danova Tech no es un autónomo con diez sombreros, ni ese tipo de estructura donde tu proyecto cambia tres veces de manos antes de llegar a quien lo construye de verdad. Somos un equipo de diez personas con perfiles distintos: alguien analiza, alguien diseña, alguien desarrolla, alguien trae tráfico y alguien sigue ahí cuando el proyecto ya está online. Hablas con una persona y todos los demás se mueven detrás de ella.
Diez perfiles, no diez personas haciendo lo mismo. Es lo que permite llevar una web, un ERP y unas campañas sin que la calidad cambie de un proyecto a otro.
Tu interlocutor único. Conoce tu caso, sabe en qué punto está el trabajo y te responde sin tener que preguntar a otro.
La persona que va a ver cómo trabajáis antes de que se escriba una línea de código. Es el paso que evita los proyectos que fallan el objetivo.
Pantallas pensadas para usarse, no para admirarse. La diferencia se nota sobre todo en las herramientas internas.
Lo que ve el usuario: velocidad, visualización en móvil, accesibilidad. La parte que decide si la gente se queda o se va.
Lo que corre por detrás: bases de datos, lógica de negocio, seguridad y rendimiento cuando sube el volumen.
Aplicaciones nativas y web, uso sin conexión, notificaciones, lectores de códigos de barras.
Los sistemas de gestión y los puentes con facturación, tienda online, transportistas y bancos.
Estructura, palabras clave, textos y datos estructurados. El trabajo que hace que una web se encuentre y no solo se mire.
Meta Ads y Google Ads, medición de conversiones, optimización del coste por cliente.
La persona que responde después de la publicación. Ahí se ve la diferencia entre un socio y un proveedor puntual.
El funcionamiento es el mismo en todos los proyectos, desde la web corporativa hasta el ERP multimódulo. Es lo que nos permite cumplir los plazos que anunciamos.
Suele ser más útil que la lista de lo que sabemos hacer.
La sede está en Mansuè, provincia de Treviso, en el noreste de Italia: entre Venecia y la frontera austríaca, en una zona hecha de pymes industriales. Ahí aprendimos a construir software para empresas que tienen una forma de trabajar muy propia.
Con clientes de España y de América Latina todo se hace en remoto y funciona muy bien: prototipos compartidos, seguimiento periódico por videollamada y un responsable único que siempre sabe en qué punto está el proyecto. La distancia no cambia ni el precio ni el cuidado del trabajo.
Trabajamos en cuatro idiomas — español, italiano, inglés y alemán — y eso pesa más de lo que parece: un software de gestión se discute con el vocabulario del oficio, y ese vocabulario no se traduce bien a máquina.
Un responsable de proyecto, siempre el mismo de principio a fin. Es la persona que te responde y que conoce tu situación: detrás de ella trabajan los demás perfiles, pero tú no tienes que llevar la cuenta.
Somos un equipo estable de diez personas con perfiles distintos. La diferencia práctica es que quien construyó tu proyecto sigue estando dentro de dos años, cuando hay que modificarlo.
Sí. En remoto llevamos clientes en toda Europa y en América Latina, en cuatro idiomas: español, italiano, inglés y alemán. La distancia no cambia ni el precio ni cómo seguimos el proyecto.
Te lo llevas todo. Dominio, código, alojamiento, accesos, histórico. Nada está a nuestro nombre y nada te retiene: es una condición que dejamos escrita en el contrato.
En Mansuè, provincia de Treviso, en el noreste de Italia, entre Venecia y la frontera austríaca. Con clientes de España y América Latina todo se hace por videollamada.
Media hora de llamada, sin compromiso. Te diremos qué es útil, qué no lo es y cuánto tiempo lleva.
Solicitar presupuesto