Logo Danova TechDANOVATECH
Inicio/Servicios/Software & automatización
Software & automatización

El trabajo repetitivo no es inevitable.

Programas a medida, puentes y automatizaciones que quitan el trabajo repetitivo de las manos de las personas. Empezamos siempre midiendo cuántas horas se va una tarea: si la cuenta no sale, te lo decimos.

Maqueta de automatización entre programas: pedido web, cliente, almacén, factura y avisos sin volver a teclear
Maqueta ilustrativa: automatización entre tienda online, ERP y facturación.

Qué automatizamos más a menudo

No son proyectos espectaculares. Son horas devueltas cada semana, todos los meses.

01

Puentes entre sistemas

ERP y tienda online, ERP y facturación, formulario de la web y CRM. Los datos circulan solos en vez de copiarse.

02

Documentos e introducción de datos

Facturas de proveedor, albaranes, pedidos recibidos por correo. Lectura automática, control y escritura en el sistema.

03

Avisos y controles

Stock bajo mínimos, vencimiento que se acerca, pedido con retraso, margen por debajo del umbral. El sistema avisa en vez de que se descubra tarde.

04

Integraciones de inteligencia artificial

Clasificación y derivación de correos, extracción de datos de documentos, resúmenes, respuestas a preguntas recurrentes basadas en tus propios documentos.

El trabajo repetitivo no es inevitable

En casi todas las empresas hay al menos una persona que dedica varias horas a la semana a mover información de un sistema a otro. No es el trabajo de nadie, no aporta valor, y ahí es donde nace la mayoría de los errores.

Esas tareas no desaparecen porque nunca se miran: cada una por separado parece demasiado pequeña para justificar un proyecto. Sumadas a lo largo de un año, suelen dar una jornada parcial completa.

La automatización no sustituye a nadie: devuelve tiempo a personas que tienen cosas mejores que hacer. Y hace fiables los números, porque un dato introducido una sola vez ya no puede introducirse distinto dos veces.

  • Empezamos midiendo. Cuántas horas se van en esa tarea, hoy, de verdad. Sin ese número no se sabe si el proyecto compensa.
  • No sustituimos lo que funciona. Si tus programas van bien, construimos los puentes entre ellos en vez de rehacerlo todo.
  • IA donde es útil. No en todas partes: en tareas donde el error cuesta poco y el ahorro de tiempo es inmediato.
  • Se detiene en vez de adivinar. Los casos ambiguos pasan a una persona. Una automatización que se equivoca en silencio cuesta más que el trabajo manual.
Cómo trabajamos

Detectar, medir,
y luego eliminar.

Se parte siempre de una tarea concreta, no de un plan de transformación digital.

  1. Detectar las repeticionesUna vuelta por las oficinas: qué rehace alguien cada día, cada semana, siempre igual.
  2. Medir el coste realCuántas horas, a qué coste por hora, con cuántos errores. Ese número es el que decide.
  3. Construir el puenteDesarrollo de la integración o de la automatización, con los casos particulares previstos desde el principio.
  4. Funcionar en paraleloDurante un tiempo lo antiguo y lo nuevo conviven para comprobar que los resultados coinciden.
  5. Pasar a la siguienteUna vez eliminada la primera tarea, se coge la siguiente. Las horas ganadas pagan lo que viene.
Preguntas frecuentes

Las respuestas que de verdad importan.

¿Por dónde se empieza a automatizar?

Por la tarea más aburrida. Esa que alguien hace cada día o cada semana, siempre igual, copiando datos de un sitio a otro. Casi siempre es la que se elimina más rápido y la que más rinde.

¿Hay que cambiar los programas que usamos?

Lo más habitual es que no. La mayoría de los sistemas de hoy saben hablar entre ellos: el trabajo consiste en construir el puente, no en sustituirlo todo. Cuando un programa está realmente cerrado, lo decimos y valoramos juntos cuánto vale.

¿Para qué sirve en la práctica la inteligencia artificial en una empresa?

Para cosas menos espectaculares de lo que se cuenta y más útiles: clasificar y derivar correos entrantes, extraer los datos de una factura o de un albarán fotografiado, resumir documentos largos, responder a las preguntas recurrentes de los clientes con base en tus propios documentos. Son tareas donde el error cuesta poco y el ahorro de tiempo es inmediato.

¿Cómo sé si automatizar compensa?

Contando las horas. Cuántas veces por semana alguien hace esa tarea, cuánto tiempo lleva, multiplicado por el coste por hora. Si el desarrollo se amortiza en menos de un año, casi siempre es buena idea.

¿Y si la automatización se equivoca?

La construimos para que se detenga y avise en lugar de escribir cualquier cosa. Los casos ambiguos se derivan a una persona en vez de adivinarse. Una automatización que se equivoca en silencio cuesta más que el trabajo manual.

¿Cuál es la tarea que nadie quiere hacer?

Esa que se repite, que no aporta nada y que alguien hace igualmente cada semana. Media hora para ver si puede desaparecer.

Solicitar presupuesto