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Precios

¿Cuánto cuesta una página web?

Ante la misma petición llegan presupuestos de 600 y de 20.000 euros. Los dos van en serio y describen cosas completamente distintas. Esta página explica los cinco factores que producen esa diferencia, para que puedas comparar presupuestos en vez de alinear cifras.

Maqueta de ficha sobre cuánto cuesta una web: factores del precio, preguntas para el presupuesto, plazos y tipos de web
Maqueta ilustrativa: qué hace el precio de una página web.

Órdenes de magnitud

Horquillas habituales en el mercado español, sin contar costes recurrentes.

01

Creador web, hecho por ti — 0 a 400 €

Plantilla hecha, tus textos, tu tiempo. Sirve para comprobar si una idea funciona. No sirve si la web tiene que traer solicitudes: se parece a otras mil y en Google es prácticamente invisible.

02

Web corporativa pequeña — 1.200 a 3.500 €

De cinco a diez páginas, diseño adaptado, textos escritos, base SEO y formulario. Para la mayoría de autónomos y pymes de servicios es el punto en el que la inversión se justifica.

03

Web de empresa completa — 3.500 a 10.000 €

Más páginas, varios idiomas, catálogo de producto, zona de clientes y conexión con los sistemas que ya usas. Es la franja donde acaban la mayoría de los proyectos B2B.

04

Tienda online — desde 5.000 €

Fichas de producto, variantes, pago, envío y gestión de stock. El precio depende casi por completo del número de referencias y de las conexiones, muy poco del diseño.

Los cinco factores

De qué depende el precio de verdad

Primero el número de páginas, aunque no como se suele pensar: lo caro no es la décima página, es la primera, porque ahí se construye todo el sistema gráfico. Después los textos. Entregarlos tú baja el presupuesto de forma notable; encargarlos cuesta y suele dar una web que se encuentra mejor, porque los textos apuntan a expresiones que la gente busca de verdad.

Tercero los idiomas. Una segunda versión no duplica el precio: añade en torno a un tercio, siempre que esté prevista desde el principio. Añadida después cuesta bastante más, porque hay que rehacer la estructura.

Cuarto las conexiones: gestión comercial, CRM, sistema de reservas, pasarela de pago. Es el factor que más separa presupuestos, porque casi nunca aparece en la petición inicial. Y quinto la base SEO, que algunos cobran aparte cuando en realidad es parte del oficio: una web que no puede encontrarse no está terminada.

  • Número de páginas. La primera cuesta lo máximo; cada una de las siguientes, mucho menos.
  • Textos. Entregarlos baja el presupuesto. Encargarlos cuesta y mejora la visibilidad.
  • Idiomas. Alrededor de un tercio más si está previsto desde el inicio; bastante más si se añade después.
  • Conexiones. El factor con más dispersión, y el que casi siempre falta en la petición.
Lo que viene después

Los costes recurrentes que rara vez aparecen en el presupuesto

Dominio y alojamiento suponen entre 80 y 250 euros al año para una web de empresa normal. A eso se suman actualizaciones y copias de seguridad, ya sea como cuota de mantenimiento o como tiempo propio. Ignorar ambas cosas significa tener, dos años después, una web con fallos de seguridad conocidos, y eso no es un riesgo teórico.

Pero el gasto que de verdad pesa no está en ningún presupuesto de web: el presupuesto para que te encuentren. Una web no es un local en una calle con paso; nadie pasa por delante mientras alguien no se ocupe de ello. Poner 4.000 euros en la web y cero en visibilidad produce una buena web que no ve nadie.

Comparar presupuestos

Cinco preguntas
que revelan la diferencia.

Hechas a todos los proveedores, vuelven comparables presupuestos que no lo parecían.

  1. ¿El dominio, el alojamiento y el código van a mi nombre?Si la respuesta es no, el precio bajo es una entrada a cuenta de una dependencia larga.
  2. ¿Los textos están incluidos?Es la primera razón por la que dos presupuestos se separan tanto.
  3. ¿Cuánto cuesta un cambio después de publicar?Pide un ejemplo concreto y una cifra, no una tarifa por hora.
  4. ¿La base SEO está incluida?Estructura, etiquetas, datos estructurados, sitemap y Search Console. Si va aparte, la web no se entrega terminada.
  5. ¿Qué pasa si cambiamos de proveedor?La respuesta dice más del proveedor que el precio.
Nuestro precio

Cuánto cuesta con nosotros

Dos caminos, la misma web. O pagáis poco cada mes con todo incluido, o pagáis una sola vez y la web es vuestra. Ninguna de las dos es la versión pobre: elegid la que encaje en vuestras cuentas.

Sin entrada Opción 1

Web con cuota mensual

24,80 €al mes

IVA incluido · permanencia mínima 24 meses · sin coste de alta

  • Dominio incluido y renovado por nosotros
  • Alojamiento y certificado SSL incluidos
  • Mantenimiento, copias de seguridad y actualizaciones
  • Cambios de textos e imágenes incluidos en la cuota
  • Soporte por correo y por teléfono
Hablemos
Opción 2

Web a precio cerrado

350 €pago único

+ 150 € por la optimización SEO en Google y Bing

IVA incluido · sin cuota, sin permanencia

Web + SEO: 500 €, una sola vez

  • La web es vuestra desde el día de la entrega
  • Dominio y alojamiento a vuestro nombre
  • SEO para Google y Bing: 150 € en un pago
  • Sin permanencia mínima
  • Mantenimiento opcional, solo si lo queréis
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Preguntas frecuentes

Las respuestas que de verdad importan.

¿Por qué la misma web cuesta el triple en otro sitio?

Normalmente por tres cosas: si los textos están incluidos, si el diseño es propio o una plantilla comprada, y si se conectan sistemas. La ubicación también influye: una agencia de Madrid o Barcelona no tiene la misma estructura de costes que un proveedor del norte de Italia para el mismo trabajo.

¿Una web cara es mejor por definición?

No, pero una muy barata casi siempre es peor. Por debajo de unos 800 euros no queda tiempo material para textos propios, una estructura pensada y la base SEO: el precio se consigue con una plantilla hecha y tu propio trabajo.

¿Cuánto cuesta una tienda online?

Desde unos 5.000 euros para una tienda con fichas de producto reales, pago, envío y conexión con el stock. El precio depende sobre todo del número de referencias y variantes y de las conexiones; el diseño es la partida más pequeña.

¿Merecen la pena los creadores web?

Para probar si una idea funciona, sí. En cuanto la web tiene que traer solicitudes en serio, chocas con tres límites: aspecto intercambiable, velocidad mediocre y posibilidades de SEO limitadas. A eso se suma la cuota mensual, que no termina nunca.

¿Cómo reconozco un presupuesto poco serio?

Por tres señales: una cifra dada sin ninguna pregunta sobre tu negocio, la garantía de salir primero en Google, y un alojamiento que no va a tu nombre. Cualquiera de las tres basta como aviso.